8.1.07

SÍNDROME POST ABORTO


Dr. Martín Tantaleán - CEPROFARENA
mtantalean@gmail.com
A partir del mes de setiembre CEPROFARENA estará ofreciendo el servicio de acompañamiento del Proyecto Esperanza para ayudar a todas aquellas personas, mujeres y hombres, que cometieron el grave error de abortar para ayudarles a reconstruir sus vidas y re encontrarse con Dios.
A continuación hacemos una breve descripción de las implicancias y terribles consecuencias de este flagelo del mundo actual. Agradeceremos nos ayuden a difundirlo y si conocen personas que están pasando por ello anímenlas a ponerse en contacto con nosotros.
Introducción
Aparte del mayor riesgo de infecciones, hemorragias, cáncer y subfertilidad, el aborto produce un daño, psicológico y espiritual, más grave y que puede manifestarse muchos años después.
Para más información sobre los daños del aborto recomendamos especialmente leer el artículo (hacer click para seguir el enlace) "El aborto Procurado ¿es saludable para la mujer y para un futuro recién nacido?" publicado en ARS MEDICA.

A continuación presentamos alguna información sobre lo que significa el síndrome post aborto, tal vez descubra que alguna de las cosas que se describe. De ser así y si se decide en Proyecto Esperanza estamos para ayudarle:

¿Que es el síndrome pos-aborto?

1. Una condición por medio de la cual el aborto destruye el vínculo natural entre los padres y su hijo, y que deja a la madre y al padre con la sensación de que les falta algo.
2. Un conflicto que se crea en la mujer entre su papel de madre y el papel que desempeña en la destrucción de la vida de su niño no nacido.
3. Una negación de la pena y el luto que una mujer tiene que reconocer y expresar por su hijo abortado.
4. Una condición que debilita tanto física como emocionalmente, y que puede disminuir el funcionamiento y el bienestar de la mujer como individuo, en la sociedad y dentro de su familia.
5. Un conflicto que otros miembros de la familia también experimentan en sus respectivos roles después del aborto.

¿Quién sufre del Síndrome post-aborto?

• Cualquiera puede sufrirlo.
• Los hombres y mujeres que han perdido un niño debido a un aborto.
• Los niños y abuelos que han perdido a un hermano o a un nieto a través del aborto.
• "Es muy común que las mujeres tengan una reacción tardía a un aborto. Pueden transcurrir de algunas semanas a muchos años antes de que aparezcan síntomas." - Dra. Wanda Franz, Ph.D., Presidenta de la Asociación para la Investigación Interdisciplinaria sobre los Valores y el Cambio en la Sociedad.

¿Cuáles son algunos de posibles los síntomas?

1. Culpa y tristeza.

2. Enojo y hostilidad.

3. Desesperación y pesimismo.

4. Ensoñaciones diurnas y nocturnas.

5. Pesadillas y nostalgia.

6. Disminución del deseo sexual, con relación al período anterior al aborto.

7. Llanto excesivo y sin razón aparente.

8. Insomnio e hipersomnia.

9. Pérdida de concentración y motivación.

10. Promiscuidad.

11. Incapacidad para comunicarse.

12. Síntomas de locura.

13. Sueños con el hijo abortado.

14. Autocastigo.

15. Pensamientos o tendencias suicidas.

¿Que es el Proyecto Esperanza?

Es un acompañamiento realizado por laicos, profesionales, que tiene como finalidad facilitar un proceso de aceptación, reconciliación y de encuentro con el hijo, a la persona que sufre el síndrome post-aborto, con una actitud de acogida, comprensión y confidencialidad.

Datos de contacto:
CEPROFARENA - General Suárez 259 - Miraflores, Lima 18 - Perú.
Teléfono 2426130 - ceprofarena@gmail.com



Para más información visite el siguiente enlace: Viñedo de Raquel

Vea también:

MARCHA POR LA VIDA 11 FEB 2007

GRAN MARCHA DE PROMOCION A LA VIDA
DOMINGO 11 DE FEBRERO
HORA 10:00 AM


Lugar de concentración: EN EL CRUCE DE LA AV. 28 DE JULIO CON LA PRIMERA CUADRA DE LA AV. AREQUIPA

Ante el velo de muerte amenazante a una serie de derechos como el derecho a la vida desde el momento de la concepción, el derecho a gozar y a comprender el verdadero sentido de la dignidad del ser humano, el derecho a la maternidad, a una paternidad responsable integral, a una vida familiar auténtica, pretendiendo imponer toda una corriente enmascarada criminal que algunas minorías quieren imponernos como nuevos derechos que solo lastiman, denigran y disminuyen la dignidad del ser humano, es necesario dar una respuesta de presencia

TODOS A LA MARCHA

Apoyamos el derecho a la vida en todas sus fases.
Apoyamos al no nacido y rechazamos el aborto.
Apoyamos la maternidad y no la muerte silenciosa de los embriones con distribuciones de píldoras asesinas.
Apoyamos la familia y el respeto a la mujer en toda su integridad.
Apoyamos nuestra religión cristiana y a nuestra Iglesia Católica como elemento importante en la formación histórica cultural y moral del Perú.
Apoyamos y respetamos otras confesiones cristianas que defienden principios y valores de la humanidad.


UNETE A LA MARCHA Y PARTICIPA DESPUES EN EL CONCIERTO MUSICAL DE DEFENSA DE LA VIDA, EN LAS AFUERAS DEL MINISTERIO DE SALUD.

TU VOZ ES NECESARIA PARA IMPEDIR TANTOS MALES A NUESTROS NIÑOS Y JOVENES DE HOY, ADULTOS DEL MAÑANA.

SE PROTAGONISTA DE LA HISTORIA DE NUESTRO PUEBLO Y NO SOLO UN EXPECTADOR

INVITACION ESPECIAL A MADRES GESTANTES



ONG-SIN COMPONENDA
Jose Luis Garrido Lecca Portugal

FAMILIA HOY


Dr. Humbero Zárate, docente de la UCSS


La problemática actual sobre la familia, hoy, en un mundo globalizado que configura nuevas realidades retando a la pareja humana en cuanto a su identidad, que se manifiesta en una crisis de valores en la sociedad y donde se hace necesario revisar una serie de conceptos respecto a la pareja humana conformada por el varón y la mujer, de su misión en la vida y de su plena realización como institución fundamental de dicha sociedad.

La Educación sexuada, hoy, en cuanto a sus roles como varón y mujer, va cambiando conforme va cambiando la realidad, desde que nace el ser humano esta educación ha sido así en principio, sólo que ahora la liberalización de la pareja en relación a la unión matrimonial establecida por el desarrollo del varón y de la mujer como tales, exige una respuesta a la pregunta: ¿Qué perfiles son ideales hoy en día para educar integralmente a la pareja en sus verdaderos roles en la sociedad?

La familia, hoy, centrada en el desarrollo personal como seres humanos de sus integrantes, exige una propia evolución ascendente de su personalidad, para alcanzar la realización plena de su existencia, sin embargo tiene que enfrentar en estos tiempos modernos a las transformaciones amplias, profundas y rápidas de la sociedad y de la cultura, viviendo una familias fieles a los valores que constituyen el fundamento de la institución familiar, otras inseguras y desanimadas de cara a su cometido y en estado de duda o desconocimiento de la verdad de la vida conyugal.

La Situación de la familia en el mundo de hoy presenta aspectos positivos y aspectos negativos. Existe una conciencia más viva de la libertad personal y una mayor atención a la calidad de las relaciones interpersonales en el matrimonio, a la promoción de la dignidad de la mujer, a la procreación responsable, a la educación de los hijos; se tiene además conciencia de la necesidad de desarrollar relaciones entre las familias, en orden a una ayuda recíproca espiritual y material, al conocimiento de la misión propia de la familia, a su responsabilidad en la construcción de una sociedad más justa.
Sin embargo, existe también la degradación de los valores fundamentales que derivan en una equivocada concepción teórica y práctica de la independencia de los cónyuges entre sí; las graves ambigüedades acerca de la relación de autoridad entre padres e hijos; las dificultades concretas que con frecuencia experimenta la familia en la transmisión de los valores; el número cada vez mayor de divorcios, la plaga del aborto, el recurso cada vez más frecuente a la esterilización, la instauración de una verdadera y propia mentalidad anticoncepcional.

En este llamado Tercer Mundo, donde ubican a nuestro país, a las familias les faltan los medios fundamentales para la supervivencia como son el alimento, el trabajo, la vivienda, las medicinas, bien sea las libertades más elementales. En cambio, en los países más ricos, el excesivo bienestar y la mentalidad “consumística”, paradójicamente unida a una cierta angustia e incertidumbre ante el futuro, limitan a los esposos en la decisión de suscitar nuevas vidas humanas conceptuando a la vida como un peligro del que hay que cuidarse.

El estilo de vida que se edifica sobre una gran verdad que plasma al hombre como imagen de Dios y al que ha creado a su semejanza, dice la doctrina haberlo llamado a la existencia por amor y al mismo tiempo al amor, por cuanto este AMOR es la vocación fundamental e innata de todo ser humano.

“Dios es amor” (I Jn 4,8) y vive en sí mismo un misterio de comunión personal de amor. Creándola a su imagen y conservándola continuamente en el ser, Dios inscribe en la humanidad del hombre y de la mujer la vocación y consiguientemente la capacidad y la responsabilidad del amor y de la comunión.(Gaudium et spes, 12) El amor es por tanto la vocación fundamental e innata de todo ser humano.

La sexualidad, mediante la cual el hombre y la mujer se dan uno a otro con los actos propios y exclusivos de los esposos, no es algo puramente biológico, sino que afecta al núcleo íntimo de la persona humana en cuanto tal. Ella se realiza de modo verdaderamente humano, solamente cuando es parte integral del amor con el que el hombre y la mujer se comprometen totalmente entre sí hasta la muerte.
La donación física total sería un engaño si no fuese signo y fruto de una donación en la que está presente toda la persona. Esta totalidad, exigida por el amor conyugal, se corresponde también con las exigencias de una fecundidad responsable, la cual, orientada a engendrar una persona humana, supera por su naturaleza el orden puramente biológico y toca una serie de valores personales, para cuyo crecimiento armonioso es necesaria la contribución perdurable y concordada de los padres.

El único «lugar» que hace posible esta donación total es el matrimonio, es decir, el pacto de amor conyugal o elección consciente y libre, con la que el hombre y la mujer aceptan la comunidad íntima de vida y amor, querida por Dios mismo,( Gaudium et spes,48) que sólo bajo esta luz manifiesta su verdadero significado. La institución matrimonial es una exigencia interior del pacto de amor conyugal que se confirma públicamente como único y exclusivo, para que sea vivida así la plena fidelidad.

El matrimonio es el fundamento de la comunidad más amplia de la familia (Gaudium et spes, 50), ya que la institución misma del matrimonio y el amor conyugal están ordenados a la procreación y educación de la prole, en la que encuentran su coronación; el amor es esencialmente don y el amor conyugal, a la vez conduce a los esposos al recíproco «conocimiento» que les hace «una sola carne»,(Gen. 2, 24)) no se agota dentro de la pareja, ya que los hace capaces de la máxima donación posible, por la cual se convierten en cooperadores de Dios en el don de la vida a una nueva persona humana. Los cónyuges, a la vez que se dan entre sí, dan más allá de sí mismos la realidad del hijo, don preciosísimo del matrimonio, reflejo viviente de su amor, signo permanente de la unidad conyugal y síntesis viva e inseparable del padre y de la madre.

Al hacerse padres, los esposos reciben el don de una nueva responsabilidad. Su amor paterno está llamado a ser para los hijos el signo visible del mismo amor de Dios, «del que proviene toda paternidad en el cielo y en la tierra».(Ef. 3, 15).Sin embargo, no se debe olvidar que incluso cuando la procreación no es posible, no por esto pierde su valor la vida conyugal. La esterilidad física, en efecto, puede dar ocasión a los esposos para otros servicios importantes a la vida de la persona humana, como por ejemplo la adopción, la diversas formas de obras educativas, la ayuda a otras familias, a los niños pobres o minusválidos.

En el matrimonio y en la familia se constituye un conjunto de relaciones interpersonales —relación conyugal, paternidad-maternidad, filiación, fraternidad— mediante las cuales toda persona humana queda introducida en la «familia humana». El matrimonio y la familia edifican la sociedad; en efecto, dentro de la familia la persona humana es introducida, mediante la educación, en la comunidad humana.